Argentina ha obtenido mejoras en su calificación por parte de las tres principales agencias calificadoras bajo las reformas de mercado del presidente Milei, con la tasa de inflación cayendo del 25% al 1,9% y logrando un superávit fiscal. Este cambio va más allá de un ciclo a corto plazo y podría convertirse en un nuevo paradigma de gobernanza económica en América Latina.
Desde el YouTuber argentino hasta la adquisición de un banco mexicano, desde el grupo alimentario colombiano hasta la innovación en equipos mineros peruanos, la economía latinoamericana está experimentando nuevas tendencias de diversificación, profundización del capital y actualización industrial.
Con la llegada del fenómeno de El Niño, varios países de América Latina enfrentan amenazas de fenómenos climáticos extremos como sequías, inundaciones y altas temperaturas. Esto no solo representa un desafío de desastres a corto plazo, sino que también expone las profundas vulnerabilidades de la agricultura, la energía y la infraestructura en la región. Mientras los gobiernos refuerzan la preparación ante desastres, la inversión en adaptación climática se convertirá en una variable clave para el crecimiento económico futuro.
Este artículo analiza la posición dominante de las empresas canadienses en la inversión minera en México, así como la expansión obstaculizada de las empresas estadounidenses debido a restricciones políticas, y explora el impacto de esta configuración en la cadena de suministro minera de América del Norte y la economía regional.
El terremoto de La Guaira en Venezuela expuso la vulnerabilidad del turismo de la región ante la agitación política y la crisis económica, reflejando la impotencia de la estructura económica única de los países latinoamericanos, dependiente de los recursos naturales, frente a los desastres.
Colombia, Perú, Chile, Argentina y otros países han visto victorias consecutivas de conservadores. El descontento de los votantes con el crimen, la inflación y la ineficacia de la izquierda ha impulsado el péndulo político hacia la derecha de forma acelerada. ¿Cómo afectará esta tendencia a las políticas económicas de América Latina, a las industrias de recursos y a la inversión extranjera? Este artículo realiza un análisis profundo desde la perspectiva del desarrollo regional.
El grave terremoto de julio de 2026 en Venezuela causó casi 3.000 muertes, y la ineficaz respuesta del gobierno provocó un fuerte descontento popular. Este evento no solo es una tragedia humanitaria, sino que también expone las profundas grietas en la capacidad de gobernanza de los países latinoamericanos, enviando una señal de advertencia para el entorno de inversión regional y las perspectivas de desarrollo a largo plazo.
A medida que los resultados electorales en Colombia, Perú y Brasil se inclinan hacia la derecha, la protección de la selva amazónica enfrenta nuevos desafíos. Este artículo analiza cómo los cambios políticos regionales afectan la extracción de recursos, la minería ilegal y los compromisos climáticos internacionales, y explora el equilibrio económico y ecológico a largo plazo.
La política de Estados Unidos hacia América Latina está pasando de la promoción de la democracia a los intereses pragmáticos, y Guatemala se ha convertido en un campo de prueba de esta transición. Este artículo analiza el impacto potencial de este giro en el panorama de inversión, comercio y recursos regionales.
La minería latinoamericana está pasando de la exportación de recursos a un centro estratégico de la cadena de suministro. La ola de fusiones y adquisiciones, los proyectos de cobre y los planes de minería en aguas profundas están remodelando el panorama regional, con Brasil, Chile y Perú como beneficiarios clave.
A medida que el "modelo Bukele" se replica en varios países, las fuerzas ultraderechistas en América Latina están surgiendo rápidamente bajo el pretexto de combatir el crimen. Esta transformación política está reconfigurando el panorama económico regional: la mejora de la seguridad a corto plazo podría atraer inversiones, pero los riesgos para el Estado de derecho a largo plazo y la incertidumbre de las políticas populistas merecen cautela.
Analizar cómo la expansión manufacturera en América Latina crea nuevas oportunidades para las startups tecnológicas israelíes, abarcando el nearshoring, las tendencias de inversión y la lógica del crecimiento regional.
El margen de votos en la segunda vuelta presidencial de Perú es extremadamente pequeño, aumentando el riesgo de estancamiento político. Este artículo analiza el impacto potencial de la incertidumbre electoral en la industria del cobre peruana, la confianza de la inversión extranjera y el panorama económico regional, y ofrece una perspectiva sobre las tendencias de inversión en recursos en América Latina para los próximos cinco años.
La previsión de WTTC para 2026 muestra que el crecimiento del sector turístico de América Latina superará el promedio mundial, y que el gasto de los turistas internacionales crecerá con mayor fuerza. Este artículo analiza, desde las perspectivas de país, industria, comercio e inversión, por qué el turismo se está convirtiendo en el nuevo motor de crecimiento de América Latina y cómo impulsará la modernización del transporte, la hotelería y la infraestructura regional.
El giro a la derecha de la política en varios países de América Latina no es solo un cambio en los resultados electorales, sino que también refleja una reorientación regional impulsada conjuntamente por la seguridad, la migración, el bajo crecimiento económico y la reconfiguración de las relaciones entre China y Estados Unidos en la región. Las elecciones en Perú y Colombia pondrán a prueba si esta tendencia sigue扩散 y afectará las expectativas sobre la minería, la inversión y el comercio.
Chile, Perú y Argentina están formando un nuevo corredor del cobre en Sudamérica. No solo concierne a la expansión de la minería, sino que también refleja la nueva posición de América Latina en la electrificación global, la reconfiguración de las cadenas de suministro y la competencia por los recursos.
América Latina se encuentra en una etapa clave de renovada competencia entre potencias externas. China sigue ampliando su presencia mediante el comercio, los puertos, los minerales y la cooperación en materia de seguridad, mientras que Estados Unidos responde con aranceles, deslocalización hacia países aliados y cooperación en seguridad. El cambio central de la economía regional ha pasado de una simple dependencia de las exportaciones a una redistribución de las cadenas de suministro, la infraestructura crítica y los activos estratégicos.